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julio 16, 2016

BALTASAR (otra vez)

Escenografía del drama poema Baltasar de Gertrudis Gómez de Avellaneda

Baltasar, el teatro y la ópera:
 Baltasar es el título del drama bíblico (para algunos, para otros un poema romántico en toda regla) escrito por Gertrudis Gómez de Avellaneda y que trata sobre la caída del Imperio Babilónico, obra que fue estrenada en abril de 1858. También es el título de la ópera consecuencia del drama antes mencionado, compuesta musicalmente por Gaspar Villate del Monte, según libreto de C.D. Ormeville.

         Antecedentes y un poco de historia:
En 1817, Fernando VII ordena remodelar de la Plaza de Oriente, incluyendo el diseño y la construcción de un gran teatro de ópera en el mismo solar en el que, había estado el Real Teatro de los Caños del Peral. De esta manera se iniciaron las obras del Teatro Real.

Después de mil vicisitudes causadas, principalmente, por la falta de presupuesto,  y también por la muerte de su arquitecto, las obras del teatro no acabaron hasta 1850, más de treinta años después de haberse iniciado.

       Fue a partir del 19 de noviembre de aquel año (1850) y bajo el reinado de Isabel II que el Teatro Real se convierte en uno de los principales de toda Europa. Cabe destacar en este punto que la eminente escritora, dramaturga y gran poetisa iberoamericana Gertrudis Gómez de Avellaneda –autora del drama y poema bíblico romántico-religioso que da título a esta entrada–, y una de las principales figuras de la cultura y las letras, la cual gozaba de alto prestigio entre la intelectualidad decimonónica y amiga personal de la familia real, asistió a la inauguración del teatro y a las siguientes temporadas; al menos esto sucedió hasta 1858, año en el que acompañó a su marido Domingo Verdugo a su destino militar, la isla de Cuba, patria natal de la escritora.

Fachada Teatro Real. Litografía, Siglo XIX

Tras la revolución de 1868 y el exilio de la reina Isabel II, el teatro pasó a llamarse Teatro Nacional de la Ópera. Fue durante aquella etapa cuando el famoso compositor Gaspar Villate y Montes (17 de enero de 1851 - 9 de octubre de 1891) –entonces considerado únicamente español pues aunque nacido en Cuba, la isla era una provincia más de la España conquistadora–, compone la ópera Baldassarre (título en italiano) cuyo libreto estuvo a cargo de C.D. Ormeville, basada íntegramente en la obra cumbre del teatro avellanediano, Baltasar.

La ópera:
La famosa Baltasar, la ópera, fue estrenada el sábado 28 de febrero de 1885 en el Teatro Real, llamado entonces Teatro Nacional de la Ópera. Habían pasado, entonces, doce años desde el fallecimiento de su autora original.

Lo curioso es que nunca más fue puesta en escena, ni siquiera se llegó a estrenar en Cuba (al menos no tenemos constancia de ello). Desconocemos los motivos reales, pero intuimos las causas, principalmente de índole políticas-religiosas, y todo, pese al conocimiento sobre el altísimo valor de la obra –la original y su inspirada ópera-.

Baltasar es un drama bíblico y es también un poema con todas las bellezas orientales. La obra conmueve, arrebata y exalta las fibras del corazón humano, las del sentimiento. Las del amor paternal, las de la pasión, y a su vez las del honor, del heroísmo y de la nobleza.

Ampliamente recompensada por el público, de sus sinsabores, de las amarguras que la envidia y su hermana la calumnia -en palabras de la condesa de Wilson-, proporciona a los que se separan de lo vulgar para elevarse a las regiones ideales, Gertrudis Gómez de Avellaneda vio de nuevo coronado su grandísimo talento con los imperecederos laureles de Baltasar, rayando en la locura aquel entusiasmo de los espectadores que escucharon, anhelantes, la espléndida poesía, y aquellas escenas de bellísimo efecto, sobre todo la del segundo acto, que representaba el salón de Baltasar. La obra es la más culminante gloria de la Safo americana –así llamaban algunos a la divina Tula–, una de esas concepciones grandes, gigantescas, trascendentales en el mundo de la literatura; una estrella de tan brillantes resplandores, que ante ella se embotaron los venenosos dardos de la envidia.

Partitura ópera Baldassarre

Libreto ópera Baldassarre

El libreto y las partituras de la ópera han permanecido en reposo, dormidos, ocultos, hasta que hace muy poco –dos años– fueron recuperados de manera casual durante las investigaciones que sobre el personaje de la gran escritora Gómez de Avellaneda hemos realizado en diferentes bibliotecas y archivos de toda España y de otros países.

En abril de 2014 dimos la noticia del importante hallazgo. En 2015 se cumplieron 130 años del estreno mundial de la ópera que tuvo lugar el sábado 28 de febrero de 1885 y nadie nos hizo caso, ni siquiera El Teatro Real y sus directivos, ¡todos! (Director General, Artístico, Musical) Tampoco el Patronato nos hizo caso, ni siquiera la Fundación del Teatro Real. Es como si Baldassarre, basada en el inmortal drama poema Baltasar de la eminente dramaturga Gertrudis Gómez de Avellaneda nunca se hubiera estrenado, obra que además de su rotundo éxito en el teatro Novedades de Madrid, representada durante 53 noches consecutivas, y a teatro repleto, ampliamente recompensada por el público, estuvo dedicada con fervor al nacimiento del Príncipe de Asturias, Alfonso de Borbón y Borbón en 1857 (abuelo paterno de nuestro actual Rey). He aquí unas líneas de su dedicatoria:

La excelsa Madre de V. A. se ha dignado permitirme que honre esta humilde obra con el augusto y querido nombre de V. A., y llena de agradecimiento me creo en el deber, al rendir a vuestras Reales plantas la pobre ofrenda de mi respeto, de manifestar las razones que me alentaron a solicitar merced tan señalada: razones que, si mi obra logra sobrevivir bajo tan alto patrocinio, a su próxima aparición en la escena, alcanzarán algún día del regio ánimo de V. A. benévola excusa de mi atrevimiento.
Baltasar, última producción dramática que doy al público, fue terminada en los gratos momentos en que saludaba España con inmenso vítor el fausto natalicio de V. A., pudiendo decirse que la última pobre flor de mi vida literaria brotó alumbrada por los primeros resplandores del astro brillante de vuestro excelso destino. Baltasar tuvo, además, la dicha de ser honrado desde antes con benévolas simpatías de los magnánimos Padres de V. A., que se han dignado alentar muchas veces mi desmayado espíritu con tan bondadosa indulgencia, que solo ella ha podido resolverme a presentar en la escena obra de tan severa índole y difícil asunto.

Recordatorio (por segunda vez)
Hoy publicamos la noticia por segunda vez (nos referimos al hecho de disponer del libreto y la partitura musical original), esperando que algún artista, poeta, alma caritativa o músico inteligente (que los hay a raudales), ya no digo los directivos del Teatro Real que, al parecer responden a otro tipo de intereses y que no logro comprender, se apiaden de la ópera y se hagan las gestiones para recuperar para la escena española una obra cumbre del teatro y la ópera que merece y debe ser recuperada por su enorme valor patrimonial, artístico, literario y musical. 

Finalmente nos queremos referir a lo que publica la página web del Teatro Real, el cual desde su reapertura en 1997, ha acogido estrenos mundiales de ópera: Don Quijote, de Cristóbal Halffter (2000), La Señorita Cristina, de Luis de Pablo (2001), Dulcinea, de Mauricio Sotelo (2006), El viaje a Simorgh, de José Mª Sánchez Verdú (2007), Faust-Bal, de Leonardo Balada (2009), La página en blanco, de Pilar Jurado (2011), Poppea e Nerone, de Monteverdi-Boesmans (2012), The Perfect American, de Philip Glass (2013), Brokeback Mountain, de Charles Wuorinen (2014) y El Público, de Mauricio Sotelo (2015). Y ni una sola alusión, ¡Ninguna! al histórico estreno de 1885. Es como si Baldassarre, la ópera –y hasta su drama poema inspirador, Baltasar– jamás hubieran existido.

Pero todo aquel o aquella que quiera el libreto y la partitura, puede ponerse en contacto con nosotros a través del e-mail del blog La divina Tula: ladivinatula@gmail.com


Manuel Lorenzo Abdala
http://www.ladivinatula.blogspot.com



      Bibliografía:

Periódico La América, año XVII Nº 4 (28 de febrero de 1873) páginas 13-14 por la Baronesa de Wilson (Emilia Serrano García), escritora, periodista y poeta española nacida en 1833 en Granada y fallecida en Barcelona en 1922.

Baltasar, drama oriental en cuatro actos y en verso. El teatro, colección obras dramáticas y líricas. Segunda edición, imprenta de José Rodríguez, calle Factor 9, Madrid 1858. (Obra representada por primera vez en abril de 1858 en el teatro Novedades)

     


abril 05, 2014

BALDASSARRE


La ópera de Gaspar Villate 130 años después
Un hallazgo histórico para músicos y especialistas

La redacción del blog “La divina Tula” después de infatigable búsqueda en archivos y librerías alrededor del mundo, ha encontrado  Baldassarre, la ópera en cuatro actos de Gaspar Villate basada en la obra de teatro “Baltasar” de Gertrudis Gómez de Avellaneda, cuyo libreto estuvo a cargo de C.D. Ormeville.

En nuestra redacción tenemos a disposición de los interesados, tanto en formato EPUB (para libro electrónico) como en PDF el libreto original y la partitura para piano y canto.



Para aquellos interesados en disponer de una copia, ponerse en contacto a través de nuestra dirección e-mail ladivinatula@gmail.com con la redacción y solicitarla.

El  2015 se cumplirán 130 años del estreno en el Teatro Real de Madrid. Fue el sábado 28 de febrero de 1885. Desde entonces nunca más se ha vuelto a representar.


Manuel Lorenzo Abdala
http://www.ladivinatula.blogspot.com

mayo 11, 2013

CARTAS DESDE PALACIO (II)

Grabado de D. Enrique María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias
 
 

Una carta de D. Enrique María, el Borbón republicano
 
En enero pasado iniciamos la publicación de una serie de cartas recibidas por Gertrudis Gómez de Avellaneda, escritas por personajes que estuvieron estrechamente relacionados o vinculados con la monarquía española: reyes, príncipes, infantes… En aquella primera entrega publicamos dos cartas, una de ellas pertenecía al que fuera rey de España, D. Francisco de Asís, y otra a D. Francisco de Paula. Hoy le toca al turno a D. Enrique María Fernando Carlos Francisco Luis de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, conocido universalmente como El Borbón republicano. Y aunque en esta ocasión la carta no venía precisamente de palacio por las evidentes circunstancias que a continuación advertiremos, mucho tenía que ver.

 
En la misiva que envía a la autora de Baltasar y que reproducimos a continuación, podemos darnos cuenta que se trata de la respuesta a una invitación que le hiciera Gertrudis Gómez de Avellaneda para asistir a una de las funciones de su mundialmente famoso drama Baltasar, que durante 53 noches se representó con arrollador éxito de público y crítica en el Teatro madrileño de Novedades.
 

 
 
Un poco de historia del personaje:
Nuestro protagonista nació en Sevilla el 17 de abril de 1823. Fue infante de España y I duque de Sevilla, Grande de España. Cuarto hijo de Francisco de Paula de Borbón y de la princesa Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, hermano del rey consorte Don Francisco de Asís (el que finalmente se casara en 1846 con la reina, Isabel II de España).
 
Al igual que su padre y hermano, fue amigo personal de Gertrudis Gómez de Avellaneda, muy conocido, además, por sus ideas tremendamente progresistas durante todo el reinado de su prima y cuñada Doña Isabel y de su propio hermano.
Su casual nacimiento en los Reales Alcázares de Sevilla, le valió para que su tío, el rey Fernando VII de España, creara y  le otorgara el título de I duque de Sevilla (A día de hoy, 11 de mayo de 2013, dicho título lo ostenta el conocido empresario, Don Francisco de Paula de Borbón y Escasany)
 
Tras la muerte del rey Fernando VII en 1833 y por desavenencias entre su madre y la viuda de su tío, la familia se traslada a Paris. Allí es educado junto a su primo Antonio de Orleans (duque de Montpensier), con el que mantuvo durante toda su vida una gran rivalidad (Resulta tremendamente paradójico que la Avellaneda mantuviera una relación amistosa paralela con ambos personajes, aún sabiendo la enemistad que se profesaban).
 
En 1840, cuando la regente es expulsada de España, regresa y comienza su formación militar en Ferrol. Tres años después es ascendido a teniente de navío, y en solo unos meses posteriores fallece su madre. En 1845 es ascendido a capitán de fragata y su nombre se baraja para unirle en matrimonio con Isabel II, pero por increíble que parezca, es su muy afeminado hermano quién finalmente acabó casándose con ella, y lo que es peor, Luisa Fernanda, la hermana menor de la reina se casa con su primo y “enemigo” Antonio de Orleans, duque de Montpensier.
 
De izquierda a derecha, el duque de Montpensier, a continuación su rival, el duque de Sevilla, y finalmente una representación del duelo que ambos protagonizaron en Leganés, Madrid.
 
 
Muy ofendido por el revés que sufrió hizo públicas sus desavenencias, y a la vez participó en la peligrosa revuelta contra la monarquía en Galicia. Por todo ello fue expulsado de España, refugiándose en Bélgica junto a su hermana Isabel Fernandina. Meses después fue propuesto como candidato para el ocupar el "absurdo" trono mexicano y regresó nuevamente a España. Conoce a la bella dama Elena María Castellví y Shelly, y entre ambos surge un idilio que la reina no aprueba bajo ningún concepto. Por ello se casan secretamente en Roma, y cuando regresa con su ya esposa Elena María, es nuevamente expulsado del país, estableciendose durante algunos años en Toulouse. El matrimonio tuvo cinco hijos: Enrique Pío María, Luís Enrique, y Francisco de Paula, nacidos estos tres en Toulouse. Los otros dos, Alberto Enrique y María del Olvido, nacieron en territorio español, el primero en Valencia y la niña en Madrid.
 
Desde su estancia en Francia se proclamó republicano y revolucionario, y hasta llegó a solicitar su afiliación a la Primera Internacional. La corona al enterarse, le despojó de sus títulos, y dejó de ser considerado infante de España. Unos años después solicitó el perdón de su prima y regresó al país, estableciéndose en Valencia. Allí recuperó el título ducal, y también le murió su segundo hijo, sumiéndose en una profunda tristeza durante un tiempo.
 
La carta que hemos publicado en este post, fue escrita justamente días después de la muerte de su segundo hijo (En la misiva le hace saber a la Avellaneda que asistirá a la representación al día siguiente, abandonando la inmensa tristeza que vive en esos momentos, para rendirle tributo y merecidos aplausos. Se refiere al dolor por el fallecimiento de Luis Enrique). Tras asistir el 27 de mayo a una de las funciones de la obra de la Avellaneda, Baltasar (Drama cuyo tema será motivo de un profundo análisis en breve), volvió a manifestar sus ideas “izquierdistas”, y fue nuevamente expulsado del país. Se dice que el tema del drama Baltasar reavivó sus ideas.
 
Uno de los lujosos escenarios del Drama Baltasar de Gertrudis Gómez de Avellaneda

El Borbón republicano regresó en 1860, y ascendió al grado de capitán general de la armada. Poco después se traslada a Madrid y es ascendido a teniente general. En el año de 1863, inesperadamente, fallece su esposa mientras daba a luz a su hija, y nuevamente se sumerge una profunda tristeza. Pero muy pronto comenzó a atacar nuevamente el gobierno de su prima y cuñada. Sus acciones desembocaron en la privación de sus títulos y honores, y tuvo que exiliarse nuevamente. Regresa a España cuando su cuñada es destronada en 1867, y en ese momento, a pesar de sus marcadas tendencias republicanas, intentó hacerse con el deseado trono. Pero se topó con un gran obstáculo, su primo y enemigo de infancia, el duque de Montpensier deseaba lo mismo. Comenzó entonces a publicar panfletos y artículos varios, denunciando los trucos, y artimañas varias de su primo para alzarse con el trono. El duque de Montpensier, tremendamente ofendido, le retó batirse en duelo de pistolas. Don Enrique María aceptó, y el duelo se efectuó el 12 de marzo de 1870 en un paraje de Leganés. En el combate salió victorioso el duque de Montpensier que le cegó la vida de un atinado y mortal disparo. Su trágica muerte causó furor en las cortes de toda Europa, acabando con las aspiraciones de su primo y verdugo para hacerse con el trono español. En noviembre Amadeo de Saboya era proclamado rey de España al obtener 191 votos a su favor, contra los escasos 27 que obtuvo el duque de Montpensier. El duelo le costó muy caro.
 
Manuel Lorenzo Abdala
 
Fuentes bibliográficas consultadas:
  • Mateos Sáinz de Medrano, Ricardo. Nobleza Obliga. La Esfera de Los Libros, 2006.
  • Mateos Sáinz de Medrano, Ricardo. Los Desconocidos Infantes de España. Ed. Thassalia, 1996.
  • La Ilustración Española y Americana, abril y mayo de 1858 y marzo de 1870. Hemeroteca Archivo, BNE.
  • Boxhorn, Emilia. Gertrudis Gómez de Avellaneda: Biografía, bibliografía e iconografía, incluyendo muchas cartas, inéditas o publicadas, escritas por la gran poetisa o dirigidas a ella, y sus memorias. SGEL, S.A. Madrid 1929.