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febrero 16, 2022

«La luz del pasado»

 

 
                      Amalia Domingo Soler                           Gertrudis Gómez de Avellaneda

by Marga Iriarte (extracto de un artículo publicado por El Español en su sección «Protagonistas / Cadenas de mujeres”, de activa presencia en la Internet)

 

La investigadora y escritora Marga Iriarte recuerda y evoca a mujeres conocidas y anónimas que crearon nuestro legado

Me vienen a la cabeza muchos nombres y ejemplos de mujeres coraje, insumisas y resueltas a demostrarle al mundo, y sobre todo a sí mismas, la capacidad de imaginar y crear, por consiguiente, también de transformar la sociedad de la época en la que vivieron. Las mujeres extraordinarias, la mayoría de ellas anónimas, están presentes en nosotras, aunque ignoremos su existencia. A ellas les debemos poder salir solas a caminar, firmar un contrato, inventar un nuevo material o un medicamento, escribir un ensayo, un poema, una novela o tocar el violín, sin necesidad de pedir autorización a un hombre. Por desgracia, alcanzar la autonomía personal y social, tiene un contorno territorial y económico, fuera de él malviven millones de mujeres sin posibilidad efectiva de salir a pasear solas sin que peligre su vida.

Gertrudis Gómez de Avellaneda y Amalia Domingo Soler son dos de las muchas mujeres que construyeron y pusieron los cimientos del edificio donde hoy nos guarecemos. Gertrudis Gómez de Avellaneda, la escritora [nacida en Cuba y pionera del feminismo en España] que publicó en 1841 Sab, novela antiesclavista y en defensa de la mujer, de sus derechos y en la que denuncia el oprobio que padecían: El esclavo al menos puede cambiar de amo, puede esperar que juntando oro comprará algún día su libertad: pero la mujer, cuando levanta sus manos enflaquecidas y su frente ultrajada, para pedir libertad, oye al monstruo de voz sepulcral que le grita: "En la tumba".

Gertrudis Gómez de Avellaneda, conocida también por La divina Tula, demostró valentía, inteligencia y perspicacia para describir en cuatro líneas la anulación social y personal de las mujeres. Aunque parezca a nuestros ojos de hoy poco relevante, la novela de Gertrudis Gómez de Avellaneda fue tan fundamental como la obra de Amalia Domingo Soler. Si la primera procedía de una clase social elevada, Amalia venía de una familia sevillana tocada por la pobreza. La fortaleza mental de Amalia, medio ciega y apenas sin instrucción, la empujó a estudiar y explorar la realidad que conocía por propia experiencia, tan injusta con las mujeres.[Igualmente lo hizo Gertrudis Gómez de Avellanedas en su novela Dos mujeres. En la misma declaró, ante una sociedad espantada, «el divorcio como solución a una unión no deseada»].

Amalia, por su parte, defendió el feminismo desde su activismo espiritista. En 1891 fundó en Barcelona, con las anarquistas Teresa Claramunt y Ángeles López de Ayala, la primera asociación feminista de España, Sociedad Autónoma de Mujeres de Barcelona. Estaba ubicada en el centro espiritista del Raval, allí se impartían clases nocturnas para sacar a las mujeres del analfabetismo; se abominaba de la sociedad clerical, conservadora e insensible hacia el sufrimiento de las trabajadoras.

Feminismo, anarquismo y espiritismo se unieron con el fin de defender los derechos y la dignidad de las mujeres. Imagino que, entre clase y manifestación callejera, pues no era raro que salieran de la Sociedad Autónoma de Mujeres para reivindicar escuelas laicas, convocarían espíritus de antepasadas que provocaría el temblor de pupitres y mesas donde estudiaban, incluso se elevarían del suelo en prueba de su apoyo a la causa feminista desde el más allá. La Avellaneda en el Madrid de 1870, también se declaró feminista y espiritista a la vez. Eran las corrientes de moda.

Esta combinación de feminismo y espiritismo, a primera vista estrambótica, adquiere sentido cuando se conocen un poco las personalidades de Amalia Domingo Soler, [y Gertrudis Gómez de Avellaneda], pioneras y visionarias. Quizás debido a la ceguera parcial de la Domingo Soler, esta desarrolló una mayor capacidad sensitiva, de manera que comprendió que la realidad material es solo una parte emergente y que existen en lo invisible e inaprensible, fuerzas y energías que interactúan con el mundo terrenal.

Marga Iriaerte

diario El Español, Madrid, febrero de 2022

Nota: Este artículo tanto como el anterior, sugerido por Google, así como otros muy interesantes, se publicaran en  El blog de La Divina Tula durante el año en curso.

junio 23, 2020

A LAS CUBANAS




A LAS CUBANAS
Versos de GGA publicados en:
ÁLBUM CUBANO
de
LO BUENO Y LO BELLO
REVISTA QUINCENAL,
DE MORAL, LITERATURA, BELLAS ARTES Y MODAS
DEDICADA AL BELLO SEXO Y
DIRIGIDA POR DOÑA GERTRUDIS GÓMEZ DE AVELLANEDA




   Respiro entre vosotras ¡oh, hermanas mías!
Pasados de la ausencia los largos días,
            Y al blanco aliento
De vuestro amor el alma revivir siento.

   ¡Oh si! que en el encanto de vuestros ojos
Treguas logran del pecho crudos enojos,
            Cual dulces brisas
Refrescando mi frente vuestras sonrisas.

   ¡Oh sí! que en la dulzura de vuestro acento
Parece que se embota todo tormento,
            Y al alma herida
Vuestro cariño lleva savia de vida.

   Mi gratitud quisiera por cada halago
Las perlas de ambos mares rendir en pago,
            Y aun cuanto encierra
De más hermoso y rico la vasta tierra.

   Más !ay! de las que vengo, tierras lejanas,
Sólo una lira traigo, bellas cubanas:
            !Sólo una lira
Que al soplo de las auras triste suspira!

   El que antes exhalaba ferviente canto
Raudales apagaron de acerbo llanto,
            Y hoy cuando vibra
De postración gemidos al aire libra.

   Así, empero, os la rindo, pues no poseo
Mayor bien en el mundo, mejor trofeo;
            Y acaso aún rotas
Sus cuerdas os respondan con dulces notas.

   Quizás en este ambiente de poesía
Para cantaros cobre nueva armonía,
            Y al sol de Cuba
Vuestro amor bendiciendo su canto suba.

   Sí; porque en esta zona de resplandores
Genios en sus corolas guardan las flores,
            Dando alegría
Su hálito, que perfuma la fantasía.

   Sí; porque en esta Antilla llena de hechizos
Hay silfos, que se mecen en vuestros rizos,
            Y a cuyo aliento
Se despliegan las alas del pensamiento.

   Sí; porque en esta patria de la hermosura
Se aspiran en los vientos gloria y ventura,
            Y hay en sus sones
De amor y de entusiasmo palpitaciones.

   !Oh hijas bellas de Cuba! ¡oh hermanas mías!
Que aquí término el cielo ponga a mis días,
            Y aquí el sonido
Postrero de mi lira vague perdido.


(La Habana, 18 de enero 1860)


Manuel Lorenzo Abdala
http://www.ladivinatula.blogspot.com

febrero 01, 2020

A Gertrudis Gómez de Avellaneda.en el aniversario 147 de su muerte.





Se cumplen hoy 147 años de la muerte física de la poetisa, escritora, periodista y dramaturga hispano-cubana, Gertrudis Gómez de Avellaneda. La divina Tula, el blog que desde hace 10 años investiga, promueve y rescata la vida y obra de esta imprescindible artista del siglo XIX nacida el 23 de marzo de 1814 en Santa María de Puerto Príncipe, actual Camagüey, Cuba, y fallecida un día como hoy, hace 147 años, rinde homenaje, rescatando parte de las dos ofrendas periodísticas más importantes publicados en los días posteriores a su muerte física, acaecida un día como hoy, pero de 1873. El primero de ellos fue publicado el 13 de febrero de 1873, doce días después de su fallecimiento, y apareció publicado en El Imparcial, bajo la autorizada firma de la baronesa de Wilson, colaboradora, junto a Gertrudis Gómez de Avellaneda, de la publicación.
El segundo escrito, el más importante tributo a la poetisa, apareció publicado el 5 de febrero de 1873 por el periódico La Ilustración española y americana, bajo la autorizada firma del escritor Teodoro Guerrero, amigo personal de la poetisa. Aprovechamos y publicamos el retrato de Perea y Rico que insertó en su portada La Ilustración española y americana.
(Por razones de espacio, publicamos un extracto de cada homenaje).

Manuel Lorenzo Abdala
Blog, La divina Tula.


  
Con lágrimas en los ojos y con profundo dolor en el corazón, contristado el ánimo y sin encontrar apenas frases que puedan expresar lo que sentimos, vamos a ocuparnos de la irreparable pérdida que acaban de sufrir las letras españolas.
Gertrudis Gómez de Avellaneda, viuda de Verdugo, ha muerto; decimos mal; su lira ha quedado muda para siempre; pues su nombre de generación en generación, será repetido con respeto, con admiración y con entusiasmo. ¡Seres como la ilustre autora de Baltasar y de Alfonso Munio, no mueren nunca!
Su estilo enérgico, sublime, varonil, sus versos armoniosos, la belleza de los pensamientos, lo castizo y puro de su lenguaje, la han colocado en el primer puesto del Parnaso español y de la literatura de este siglo.
Hija de la pintoresca Isla de Cuba, vertía en sus producciones toda la poesía que encerraba en su alma la pasión y la impetuosidad, propias del carácter americano, revelando la grandeza da un poeta, más bien que la inspiración de una poetisa.
Sus ojos hablaban; su expresiva fisonomía conservaba la animación de la primera juventud, y el genio iluminaba su semblante como una aureola de inmarcesible gloria (…)

La baronesa de Wilson
El imparcial, 13 de febrero de 1873



     El genio, como el sol, llega a su ocaso,
      Dejando un rastro fúlgido, su paso

Si hay algo en la vida del hombre que pueda compararse al sacerdocio es el cultivo do la poesía, porque el poeta no encuentra compensación, sobro todo aquí en España, donde hacer versos se considera como una facultad inútil, concedida por la naturaleza a todos o a casi todos los seres contemporáneos; de esa mal concedida universalidad nace el desprestigio de la clase; es verdad: son muchos los llamados, pero pocos los escogidos. El gusto se ha estragado, y el hastío ha producido el desdén.
Zorrilla, con la riqueza inimitable de su lirismo, y Espronceda, con su desencanto desolador, imprimieron a la poesía carácter en su época, arrastrando a la juventud a la pobre y estéril imitación; el genio, aún en sus extravíos, pone un sello especial a sus obras, pero como los neófitos no pudieron copiar lo que de bueno tenía el género, la inspiración, lo bastardearon, por decirlo así, siendo causa de la postración actual de la poesía.
Los versos son un género sin valor en el mercado de las letras; difícilmente se encuentran editores para ensuciar el papel con la impresión de esas novelas que se venden a cuarto el pliego, destinadas a entrar por debajo de las puertas do las casas para llevar a ellas las doctrinas más disolventes, para sembrar en el alma de la juventud inexperta la semilla de todos los vicios, para destruir los lazos de la familia, para hacer cruda guerra a la virtud; en cambio, no hay un editor que se atreva a dar a la estampa una colección de poesías, siquiera lleve al frente el nombre de los más ilustres vates de nuestros tiempos: Gertrudis Gómez de Avellaneda, por ejemplo.

(…)

Pero ¡la escritora laureada ya no existe! El día 2 de febrero, un momento antes de esconder en la tierra su cadáver, contemplé aquellos ojos inmóviles, aquellos labios contraídos por la implacable muerte; por su ancha frente, que revelaba el quid divinum que allí se había aposentado, me pareció ver que vagaba el genio de la poesía, murmurando estos versos que ella había escrito para Heredia, el gran cantor del Niágara:

«No más, no más lamente
Destino tal nuestra ternura ciega,
Ni la importuna queja al cielo suba
¡Murió!... A la tierra su despojo entrega,
Su espíritu al Señor, su gloria á Cuba;
¡Que el genio, como el sol, llega á su ocaso,
Dejando sin rastro fúlgido su paso!»


TEODORO GUERRERO.
La Ilustración española y americana,
5 de febrero de 1873.




agosto 20, 2019

Al partir


Primera composición poética, conocida, escrita por Gertrudis Gómez de Avellaneda. Fue compuesta el 9 de abril de 1836, justo en el momento en que abandonaba la isla de Cuba en la fragata francesa, Le Bellochant.




marzo 23, 2019

205 aniversario del natalicio de Gertrudis Gómez de Avellaneda



     Gertrudis Gómez de Avellaneda, llamada cariñosamente «Tula», fue una escritora y poetisa hispano-cubana, figura cumbre del Romanticismo español. Se instaló en la península (en La Coruña) en 1836 a los 22 años. Allí compuso sus primeros, desgarradores, seis poemas y después se trasladó a Sevilla donde comenzó a publicar bajo el pseudónimo de La Peregrina. Más tarde en Madrid, publicó su novela SAB, considera como la primera novela antiesclavista de la historia, anterior incluso a Uncle Tom's Cabin (La cabaña del tío Tom), de la escritora norteamericana Harriet Beecher Stowe. A partir de entonces su producción literaria la convirtió en «la reina» de la literatura y el teatro español.

     La escritora, dramaturga, periodista y poeta nació un día como hoy, 23 de marzo, pero de 1814, hace doscientos cinco años, en la villa cubana de Puerto Príncipe (hoy Camagüey). Y falleció a causa de su aguda diabetes el 1 de febrero de 1973 en la calle Ferraz número 2 de Madrid. Antes de su fallecimiento publicó, en cinco tomos, sus obras completas, joya de la literatura hispana.

     Su cuerpo, junto al de su marido Domingo Verdugo, descansa en el cementerio de San Fernando en Sevilla, donde hoy, varios seguidores, amantes de la poesía y el teatro, le rendirán tributo, y mil ramos de rosas resposarán junto a su tumba,

Manuel Lorenzo Abdala

marzo 03, 2019

El recital 'Con nombre de mujer' homenajea el 8 de marzo a 13 figuras femeninas


Luis del Olmo, Montserrat Martí, Luis Santana y Antonio López son los protagonistas del espectáculo.


DL / ICAL

'Con nombre de mujer' es el nombre del recital que el viernes 8 de marzo acogerá el Auditorio Ciudad de León para rendir un homenaje a todas las mujeres en las figuras de 13 destacadas representantes de diversos ámbitos sociales de distintas épocas. Luis del Olmo como recitador, la soprano Montserrat Martí Caballé, el barítono Luis Santana y el pianista Antonio López Serrano serán los protagonistas de este espectáculo “dirigido no exclusiva pero sí especialmente a las mujeres”, según lo señaló hoy el alcalde Antonio Silván.

En el acto de presentación, remarcó el compromiso del Ayuntamiento en la igualdad de género y de oportunidades y subrayó que las partidas presupuestarias destinadas a estos fines se han quintuplicado en el presente mandato próximo a concluir. “El día 8 son todos los días del año”, subrayó.

“Se está dando voz a las que durante muchos siglos hemos sido las sin voz” dijo la concejala de Cultura, Patrimonio y Turismo, Margarita Torres, y recalcó que el espectáculo programado “es de los que merecen la pena”. Poesía y canciones se alternarán en el programa previsto, que arranca con Teresa de la Cruz y se cierra con Ángeles Mora.

Inés de la Cruz, Margarita Hickey, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Rosalía de Castro, Gabriela Mistral, Carmen Conde, Josefina de la Torre, Ana Rosetti, María Victoria Atencia y María Rosal integran el listado de elegidas como nombres propios sobre los que centrar un homenaje que pretende extenderse a todas las mujeres.

El recital tendrá lugar a las 20.30 horas y la entrada es gratuita pero previamente hay que retirar las invitaciones en la taquilla del Auditorio Ciudad de León. Se pueden recoger desde el día 4 de marzo y se entregarán un máximo de cuatro por persona.

fuente: Diario de León,
3 de marzo de 2019

enero 31, 2019




Editan en Huelva libro que desentraña la ardiente historia de amor entre la célebre escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda y el terrateniente almonteño Ignacio de Cepeda y Alcalde.


El 1 de febrero de 2019, coincidiendo con el 146 aniversario de la desaparición física de Gertrudis Gómez de Avellaneda, acaecida en 1873 en la ciudad de Madrid, un grupo de exalumnos del IES La Palma del Condado en Huelva y su profesora de Lengua y Literatura nos regalan el resultado final de una larga investigación: la presentación de un libro con todos los datos fruto del agradecido y certero estudio.

Los cuatro alumnos, Aroa García, Santiago Mateo, Lucia Palacio, Águeda Vázquez y su profesora Valle Oso, trabajaron durante más de un año para, finalmente, desentrañar la verdad oculta: aspectos insospechados de la conocida relación epistolar. En primer lugar, se encontraron 15 borradores, inéditos, escritos por Cepeda y dirigidas a Tula, como cariñosamente fue conocida la escritora por sus amigos y familiares. A través de dichas cartas se demostró que, a pesar de su amor inmenso, la relación no fructificó por la tremenda presión social.
De la misma manera en el libro se ha hecho justicia a María Rosario de Córdoba y Govantes, esposa de Ignacio de Cepeda, quien entregó a Lorenzo Cruz de Fuente, editor de la primera edición, las epístolas que Tula había enviado a Cepeda. Todo esto cumpliendo con los últimos deseos de su marido en el lecho de muerte. La publicación de aquellas cartas, independientemente del revuelo literario que levantaron alrededor del mundo, no fueron bien recibidas por la timorata sociedad almonteña, que pensó se trataba de cartas de una amante cualquiera, visión errónea que ha llegado hasta nuestros días. La situación dio lugar entonces a que en Almonte le hicieran la vida imposible a Rosario, y esta, al final tuvo que marcharse a vivir con una de sus hijas en Villalba, lugar donde murió y fue enterrada. Gracias a las gestiones del equipo de alumnos y su profesora que hoy presentan el libro, los restos mortales de María Rosario de Córdoba y Govantes, fueron trasladados el año pasado al cementerio de El Pilar en La Palma donde reposan los de su marido. Ahora, juntos, descansan, donde siempre debieron estar.
Tula, a pesar de ser la protagonista por excelencia de la relación amorosa, corrió peor suerte en la historia. En 1999 se levantó en Almonte, junto a la Plaza del Cristo, un monumento a la Amadora de Almonte, seudónimo que utilizó la escritora para comunicarse secretamente con su enamorado de entonces. En 2010 el monumento fue derribado, literalmente, por la presión que ejerció sobre el consistorio de la ciudad un grupo de pacatas señoras que, aún a día de hoy, creen que Amadora de Almonte fue una amante cualquiera de Ignacio de Cepeda. La historia ha demostrado lo contrario. El libro lo demuestra.
La obra que hoy se presenta en el Ayuntamiento de La Palma del Condado trata sobre todo esto y algo más que no desvelamos para que el lector disfrute un instante de placer literario. El libro se titula: Relación epistolar entre Ignacio de Cepeda y Alcalde y Gertrudis Gómez de Avellaneda: el valor del patrimonio y los prejuicios sociales por encima del amor. Premio Humanitas 2017 para Jóvenes Investigadores, Universidad Pablo de Olavide.

Manuel Lorenzo Abdala


febrero 28, 2015

Gloria y condena de una vida azarosa (II parte)

    El año pasado, durante el bicentenario del nacimiento de Gertrudis Gómez de Avellaneda, diferentes actos y homenajes se sucedieron alrededor del mundo (Ya lo dijimos el 23 de febrero pasado cuando publicamos la primera parte de "Gloria y condena de una vida azarosa", pero queremos hacer hincapié en ello para que permanezca, siempre, en la memoria colectiva). En España habría que destacar, entre otros, los actos organizados por la Asociación Cultural y Literaria “La Avellaneda” de Sevilla, bajo la dirección de la siempre entusiasta poetisa Edith Checa: Ruta literaria de la UNED, placa conmemorativa en la que fuera su casa sevillana, recital poético en el cementerio de San Fernando, conferencias y  coloquios varios, etc. Igualmente en el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) de Madrid, bajo la dirección de la Doctora Brígida M. Pastor Pastor, se celebró un Simposio Internacional en el que se reunieron importantes estudiosos y estudiosas de la vida y obra de la Avellaneda.

En la foto, María Caballero Wangüemert, Brígida M. Pastor Pastor y Manuel Lorenzo Abdala, sostienen el cartel del Simposio Internacional celebrado en Madrid.


El blog La divina Tula, recordando tan significativo evento científico y en homenaje al 201 aniversario del natalicio de la escritora, a celebrarse el próximo 23 de marzo, publica hoy la segunda parte, de seis, que conforman la totalidad de la conferencia, hasta ahora inédita, impartida por Manuel Lorenzo Abdala (Investigador de la Avellaneda y coordinador general del blog) durante el Simposio Internacional:

¿Es mucho hombre esa mujer?
De niña a mujer: Bicentenario de Gertrudis Gómez de Avellaneda

Conferencia impartida el 30 de junio de 2014 en la sala María Zambrano del CCHS (Centro de Ciencias Humanas y Sociales) del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) durante el Simposio Internacional sobre la poetisa, escritora y dramaturga:

Gertrudis Gómez de Avellaneda: Gloria y condena de una vida azarosa (1843-1846)

Manuel Lorenzo Abdala


Detalle de la Litografía publicada en el periódico El Laberinto el 16 de enero de 1844. Isabel II entrega el premio floral a Gertrudis Gómez de Avellaneda. La homenajeada, de espaldas y arrodillada frente a la joven reina, recibe los honores.


(II parte)
1843.
Muy conocida ya por la calidad y belleza de sus composiciones, la publicación de Sab la convierten en un personaje relevante de las letras españolas a nivel internacional. La novela se traduce al inglés inmediatamente y se publica en Londres[1].

Los periódicos y casas editoriales más prestigiosas de Madrid se pelean por publicar sus producciones. Finalmente “Gabinete Literario” se alza con los derechos de una nueva novela que la joven Avellaneda ha comenzado a esbozar meses antes y de la cual se habla con anticipación en todos los cafés de Madrid. La propia autora se ha encargado de publicitar entre sus amigos los temas –independencia, divorcio y hasta adulterio- sembrando interés y a la vez desconcierto[2]. Al cuestionar doctrinas tan arraigadas en el pensamiento español, consigue sus primeros enemigos. Dos mujeres, además de triunfos, le acarreará contratiempos. Llega ser acusada hasta de falta de originalidad por copiar, supuestamente, las maliciosas doctrinas de George Sand, su fetiche literario[3].

Sus enemigos intelectuales, los más corrosivos y misóginos (Villergas al frente de todos), comenzaron a ensañarse con ella sin escrúpulos, corriente, anatema y hechizo que de alguna manera ha llegado hasta nuestros días (Rara avis in terris, atea, usurera, deshonesta, plagiaria y hasta psicótica bipolar).

Dos mujeres fue editada en cuatro tomos, los dos primeros en enero del cuarenta y tres. Y cuando los dos últimos estaban próximos a salir, parece que la poetisa recibe una invitación para visitar París[4]. Pero tenemos dudas respecto a la fecha concreta de ese viaje. Gracias al análisis de varias cartas y otros documentos[5] creemos que no llegó a realizarse hasta el año siguiente.

Tres años después de instalarse en Madrid, la poetisa aún vive en la inspiradora calle del Clavel, está enfrascada en su carrera dedicándose por completo a la creación literaria. Cepeda, su capricho sevillano, parece haberla olvidado pues se establece un período de silencio en el epistolario conocido. De improviso y sin causa aparente, cambia de domicilio. Esta contrariedad no parece casual, sus movimientos responden a su estado anímico. El llamado mal del siglo, el tedio y la melancolía, se apoderan de ella. Despechada por el silencio de Cepeda no puede irse a vivir a una calle con mejor -o peor- nombre y augurio: Calle del Desengaño. Aunque contrariamente a sus impulsos es ella misma quien decide reanudar la correspondencia. “Después de tan largo silencio, fuerza es que tome yo la iniciativa para restablecer la antigua armonía que hubo y que siempre debió haber habido entre Cepeda y su amiga (…)”[6].

El vaivén de su corazón, sus contradicciones, influyen en el aumento de su producción literaria. Compone entre otras, El por qué de la inconstancia y El recuerdo inoportuno[7] esta última en clara alusión a Cepeda que ha despertado en ella el adormecido eros de antaño (aunque el ardiente soneto no llegará a publicarse hasta pasado un año). Escribe además las novelas Guatimozín, La baronesa de Joux, Espatolino, y para el teatro, Alfonso Munio[8].

En octubre el editor Domingo Vila, prepara Álbum del bello sexo, o las mujeres pintadas por sí mismas[9], publicación destinada a las féminas en clara rivalidad con Los españoles pintados por sí mismos del acaudalado impresor, Ignacio Boix. La Avellaneda, como icono femenil de avanzada, es propuesta para el proyecto. Escribe entonces La dama de gran tono[10], sátira mordaz y joya de la literatura costumbrista (aunque algo revisionista) que se transforma en manifiesto feminista (visto desde la perspectiva de la época). Sus enemigos, los misóginos de turno, no dan crédito a los acontecimientos.

En una época tan temprana como la que tratamos, escribir para las mujeres y por una mujer en España, parecería una empresa imposible. Sin embargo, Gertrudis Gómez de Avellaneda lo hizo con profesionalidad y absoluta brillantez adelantándose al resto de autoras (españolas) contemporáneas.

Por aquellos días la famosa poetisa debió conocer a Concepción Arenal y Ponte. La joven gallega, interesada por los temas tratados por la cubana, coincidentes con su manera de pensar (Libertad, abolicionismo, independencia), se acercó a ella participando en las numerosas tertulias formadas alrededor de sus novelas.

Finalizando noviembre se publica el primer número de Álbum del bello sexo. Se nota el especial interés publicitario de la revista, impulsado probablemente, por Narváez[11] al frente de los actos para la declaración de mayoría de edad de la reina y posterior jura de la constitución.

El seis de noviembre el general sufre un atentado en la calle del Desengaño a muy pocos metros de donde vive la Avellaneda ¿Pasaba casualmente por allí…? Demasiadas eventualidades convergen, incluyendo el atípico recorrido del general aquella tarde y por eso nos asalta la duda. En el coche junto a Narváez -una hora antes de sufrir el atentado-, viajaba el poeta jerezano Salvador Bermúdez de Castro, íntimo amigo de la Avellaneda. Creemos que el general se sirvió de esa amistad y de la gran fama que gozaba la poetisa para hacerle un encargo especial que ella aceptaría sin objetar: componer una oda para los actos por la mayoría de edad de S.M., como así aconteció. ¿Pudo el general, antes del atentado, visitar a la Avellaneda con tales fines? No podemos demostrarlo, pero siempre nos quedará la duda (la corazonada nadie podrá arrebatárnosla).

El nueve de diciembre la Avellaneda presenta en el teatro de La Cruz su drama Alfonso Munio. La obra es aceptada sin reparos para su futura representación[12]. Por aquellos días escribe además, el prólogo para Viaje a La Habana, novela de su compatriota la condesa de Merlín que saldrá de imprenta estrenando el nuevo año. Pero aún quedaba lo mejor de 1843. El Liceo Artístico y Literario de Madrid ofrece a S.M. Isabel II un histórico y lujoso acto-homenaje por su mayoría de edad[13]. La reina se dispone entregar los correspondientes premios florales, pero la sola presencia de la poetisa acapara la atención de los presentes. La Avellaneda lee su famosa oda que concluye con una gran ovación y al término de los aplausos, allí donde solo se fue a cantar, saltándose el protocolo, y levantando la voz, pidió a la joven soberana los derechos que sus paisanos reclamaban en la colonia[14]. Nadie antes se había atrevido a tanto. Después de todo aquello era lógico que se convirtiera en “la mujer más famosa de Madrid después de Isabel II”[15].


Continuará el 2 de marzo de 2015...

Si desea leer la I parte de la conferencia, por favor, haga clic sobre el enlace.

Manuel Lorenzo Abdala



Notas:



[1] cfr. El espectador, 2/03/1843, página 4. (El periódico se hace eco de lo publicado en The Britannia)
[2] Esta novela -ha dicho Brígida Pastor - “representa uno de los primeros discursos feministas en lengua castellana” (El discurso de Gertrudis Gómez de Avellaneda: identidad femenina y otredad. Universidad de Alicante, 2007, p 118)
[3] Al respecto consúltese lo analizado por María de los Ángeles Ayala en: “Dos mujeres, novela reivindicativa de Gertrudis Gómez de Avellaneda”, AIH. Actas XII (1995) Universidad de Alicante, página 82, cita 4.
[4] cfr. “Esclarecer rumores, apaciguar las dudas antiguas y crear nuevas”. por Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en palabranueva.net, nº 168, noviembre 2007.
[5] En el prólogo de Viaje a La Habana, Tula nos hace saber que aún no conoce a la condesa, por lo que antes de 1844 no pudo visitar la capital del Sena. Además en la carta nº 27 de su correspondencia con Ignacio de cepeda le dice: “Verosímilmente dentro de pocos meses me iré más lejos, y sentiría mucho no poder dar a usted un largo y afectuoso adiós (…)”
[6] Carta Nº 27, 13 de marzo de 1843. (Autobiografía y cartas, 1914)
[7] ¿Serás del alma eterna compañera, / Tenaz memoria de veloz ventura? / ¿Por qué el recuerdo interminable dura, / Si el bien pasó cual ráfaga ligera?
[8] Para escribir Alfonso Munio, además de los documentos familiares que consultó, la Avellaneda debió leer el drama, El conde de Trastámara, original de Pedro Sabater. Por entonces, creemos, que ya conoce al escritor, político y futuro esposo.
[9] Sobre esta revista se ha escrito poco y en algunos casos se han mal interpretado los motivos que llevaron a su desaparición después de las primeras tres entregas. Según Enrique Rubio Cremades, Álbum del bello sexo… se adelantó catorce años a su homónima francesa Les Femmes peintées par elles mêmes. Cfr. Análisis de la publicación “El Pensil del bello sexo”, Biblioteca Virtual Miguel Cervantes 2008.
[10] Recientemente rescatamos del olvido este texto en Cuadernillos de viaje y La dama de gran tono, Editorial “Los libros de Umsaloua” Sevilla, 2014, pp.  117-144. Igualmente hemos realizado una versión teatral de la divertida farsa satírica.
[11] Dos semanas antes, el 4 de noviembre, leemos en El Eco del comercio Nº 408, Página 4: “En dicha entrega aparecerá el retrato de S.M. la Reina, grabado en acero, y adornado de una orla en oro, la correspondiente dedicatoria a doña Isabel II, en cuatro octavas reales con grabados alegóricos; el tipo litografiado en colores y una hermosa cubierta con letras también en color”.
[12] La Posdata, 9/12/1843, p 3; El Heraldo, 11/12/1843, p 2.
[13] El Laberinto, 16/01/1844, p 4. Cfr. igualmente en “Gertrudis Gómez de Avellaneda y la familia real: Tula en la entrega de premios florales”, La divina Tula, 23/01/2013.
[14] Escoto, José Augusto. Gertrudis Gómez de Avellaneda: Cartas inéditas y documentos relativos a su vida en Cuba de 1859 a 1864. Colección Ilustrada, La Pluma de oro, 1911, pp. 59 y 193.
[15] Cfr. “Talante y problemática” El Teatro de Gertrudis Gómez de Avellaneda (MEMORIA PRESENTADA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR por María Prado Mas). Universidad Complutense de Madrid 2001.