marzo 30, 2015

AMOR Y PASIÓN (cartas Nº 17 y 18)


Después de una pausa de tres meses, regresa Amor y pasión, el conjunto de entradas referidas al casi desconocido, aunque célebre epistolario, celosamente guardado por el que fuera ministro de Gracia y Justicia de la Revolución de Septiembre. El lote de cincuenta cartas, descansó olvidado, durante más de cien años, en una carpeta tras la muerte de su destinatario, Antonio Romero Ortiz. En 1975, por casualidad, el coronel José Priego Fernández del Campo las encontró y las dio a conocer en una limitada edición gracias a la Fundación Universitaria Española. Cuarenta años después no han vuelto a publicarse, en papel.

         Hoy transcribimos las cartas 17 y 18. Y lo hacemos conjuntamente, en una misma entrada, por tratarse de dos epístolas sumamente cortas, casi un billete (mensaje) cada una.

         A partir de ahora, cada lunes, publicaremos una sola carta hasta hacer coincidir las fechas de escritura con la correspondiente al día de su publicación. Esto quiere decir que para junio habremos concluido de trascribir las primeras cuarenta y cinco ardientes epístolas. El resto de cinco cartas, de tono amistoso y fraternal, podrán ser disfrutadas en julio. Y a partir de agosto nos adentraremos en otros temas que ya estamos preparando.


Manuel Lorenzo Abdala




Carta Nº 17 [7 de mayo de 1853, sábado]

        Querido mío: me es imposible salir a la plaza, mi catarro se me ha renovado con haber escrito anoche. Tampoco puedo verte en el Príncipe [Teatro del Príncipe]; pero aunque sea un momento te quisiera encontrar en casa de Eloísa [Se refiere a su amiga y vecina, Eloísa Gatteblett, de la cual hemos hablado en una extensa nota, publicada en Amor y pasión (carta Nº 10)] ¿Por qué no subes un rato? Yo iré enseguida, de trapillo [“con vestido llano y casero”] y todo, como estoy ahora en casa. Ella, Eloísa, cree que irás esta noche, no le sorprenderá tu visita. Si vas me avisará y correré a saludarte.

Tula





Carta Nº 18 [sin fechar]

        No puede ser, vida mía. Te diré mañana el por qué [Podrá comprobarse en la carta Nº 19, ineludibles compromisos con los actores del teatro de Variedades imposibilitaron a la Avellaneda encontrarse con su amante de entonces. Y esto, ya se verá, encendió la llama de los celos].
        Adiós, te ama para siempre.

T








Continuará el lunes 6 de abril